Cinco minutos después de la hora en punto, inesperadamente, el cuco vuelve a salir de su reloj. Levanta la cabeza, suspira, cierra los ojos y salta al vacío, algo le agarra por la espalda y le envía de regreso a su nido del tiempo, pero él ya no está, ha conseguido partir, y aunque las horas harán que el sonido de su voz le traiga de vuelta otra vez, ha logrado volar, libre y en paz.
sábado, 31 de agosto de 2024
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
¿A dónde vamos?
Hace demasiado tiempo que nos hallamos ante una situación de decadencia sistémica en la que las injusticias campan a sus anchas. Los gobiern...
-
Hace demasiado tiempo que nos hallamos ante una situación de decadencia sistémica en la que las injusticias campan a sus anchas. Los gobiern...
-
Andrea se hallaba de pie en la cocina contemplando a Rudolf devorar una lata de pollo con verduras. Rudolf era el joven gato que su hermana ...
-
—Te lo dije, Chus, te dije que esto podía pasar —comentó la mujer casi al borde de las lágrimas— pero tú tenías que llegar hasta el final. —...
No hay comentarios:
Publicar un comentario